Tuesday, July 28, 2009

Wednesday, July 22, 2009

Monday, July 13, 2009

El Reino de lo Impredecible


Cuando uno viene de una sociedad donde lo impredecible es la regla y lo predecible la excepción que la hace posible, hay vivencias que parecen tontas, aunque quizá no lo sean tanto, porque reflejan una manera de ver, enfrentar y percibir el mundo de una forma totalmente distinta a la forma de ver, enfrentar y percibir el mundo con la que crecí y a la que estuve acostumbrado por casi 30 años.

Hace un par de jueves iba a tomar el metro para reunirme con unas amigas. Mientras me servía un trago en mi apartamento, vi en la página web del metro de Washington, DC cuántos minutos faltaban para que pasara el tren de la línea que me hacía falta para llegar a mi cita; diligentemente engullí mi trago y salí apresuradamente para que no me dejara el bicho.

Mientras iba en el vagón -que llegó puntualmente como era de esperarse- reflexionaba un poco sobre lo que había hecho y me decía a mi mismo: “coño, como le cambia a uno la percepción de las vainas la sociedad gringa, de cuando acá en Venezuela iba a estar pendiente de lo que dijera un horario para terminarme un trago.” -Si es que existiera ese horario, por cierto-.

Cómo carajo vamos a predecir nada en un país como Venezuela, donde la vida de las personas depende del siempre volátil e impredecible precio del petróleo y del nivel de testosterona -o de estrógeno- de la persona que rige los destinos del país.

Pero vayamos más allá del tonto ejemplo del metro y del trago para demostrar un poco lo que quiero decir. Digamos que una persona hace planes para comprarse un carrito a finales de año con sus utilidades, para salir del Corolita del 88 que ya no aguanta más ruleta. ¿Tendrá trabajo de aquí a diciembre?, ¿Costará lo que cuesta hoy el carrito?, ¿Habrá carros para diciembre? ¿En diciembre los carros formarán parte de la categoría de propiedad colectiva o privada? ¿A cuánto estará el dólar negro? ¿Habrán cerrado Globovisión? ¿Se habrán robado el Corolita de aquí a allá? ¿Habrá el color de carro que quiere la persona? ¿Se podrá comprar el carro que quiere? ¿Le habrán pegado un tiro para robarle el Corolita?

En el reino de lo impredecible, o como decía el filosofo Eudomar Santos, en el país del como vaya viniendo vamos viendo, lo único cierto es que para diciembre en Caracas habrá unos días espectaculares, un pachequito sabroso y que el 24 y el 31 caerán jueves.

Ciro





Friday, June 26, 2009

Verdades Inútiles: Michael Jackson y MTV


Después de que Michael Jackson vendiera más de 25 millones de discos por su trabajo en el long play "Thriller", impactara a la industria musical con 8 premios Grammy e hiciera una interpretación impresionante cantando "Billie Jean" en los 25 años de la disquera Motown, MTV comenzó a mostrar videos de Michael Jackson. Anteriormente estaba renuente a darle espacio televisivo a estrellas negras.







Tuesday, June 16, 2009

¿Qué Recuerdas del Ateneo de Caracas?


Cuando en Caracas se respiraban aires de modernidad -antes de que la marabunta chavista arrasara con cualquier resquicio de ella- el eje formado por el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas Sofía Imber, el Teresa Carreño, el Museo de Bellas Artes, -la antigua sede- de la Galería de Arte Nacional, la Cinemateca Nacional, la Plaza de los Museos, el Museo de Ciencias y el Ateneo de Caracas era el vibrante epicentro cultural de una ciudad empeñada en estar a la vanguardia de las artes en América Latina.

Hoy en día, después de 10 años de la Involución Bolivariana, ese otrora vibrante epicentro cultural es simplemente un lejano recuerdo. El MACCSI es la sombra de su glorioso pasado, el Teresa Carreño es el escenario del circo de país que nos imponen, la Plaza de los Museos es un nido de alimañas, indigentes y malandros y el Ateneo es un depósito de escombros, basura y muebles viejos.

El domingo 28 de junio bajará el telón por última vez en el Ateneo de Caracas, en ese espacio que nos trae tantos recuerdos, la obra Cuando Quiero Llorar No Lloro de Miguel Otero Silva, para dar paso -por arbitrario decreto- a la Universidad Experimental de las Artes.

No quiero malgastar estas líneas extendiéndome sobre la ironía de que Carmen Ramia -directora del Ateneo- le tendió la mano al teniente coronel Hugo Chávez cuando salió flaquito, sin plata y sin jalabolas a su alrededor de la cárcel de Yare; ni sobre que ella misma le ofreció la sede del Ateneo -aquel maldito 6 de diciembre de 1998- a Chávez para que el recién electo presidente prometiera desde allí que se cambiaría el nombre si en un año -1999- había un sólo niño de la calle.

Lo que quiero es tratar de superar el luto que supone el cierre del Ateneo para que recordemos los mejores momentos vividos en este símbolo de la cultura y la tolerancia que nos arrebata el traicionero decreto.

Mis recuerdos: dormidas en colchonetas para hacer la cola para conseguir entradas estudiantiles para los Festivales Internacionales de Teatro, Federico Fellini, la Feria, la Ultima Tentación de Cristo, los Correfoc catalanes, Mano Negra, tomada de birras en las escaleras, pasillos y alrededores, la librería, el Café Rajatabla -incluyendo birras, conversas existenciales y tequeños-, Los Amigos Invisibles -cuando eran unos totales desconocidos-, Moma Café, amores y desamores, Terciopelo Azul, los artesanos, el espacio Balzac, los panas jugando fuchi con mi hermano, el festival de nuevas bandas, la banda Rodal Ayata del pana Caucho, la Terraza, Zapata y todos los panas que están leyendo esto y compartieron conmigo aquellos inolvidables momentos…

Y tu ¿Qué recuerdas del Ateneo?

Ciro