Monday, March 10, 2008

Así dijo: Ricky Martin


" La comunidad homosexual quiere que sea gay...
... La comunidad heterosexual quiere que sea normal...
...cada escritor cree que es el reportero que va a hacerme hablar...
...rezo por ellos para que se busquen qué hacer y dejen de vivir mi vida!... "








Friday, March 7, 2008

Thursday, March 6, 2008

Caliches y Venecos


Tengo que confesar con vergüenza que desde que era niño, crecí -como la mayoría de los venezolanos- teniendo una idea bastante errada de cómo eran los colombianos realmente. Las leyendas urbanas nos hacían creer que todos eran malandros, narcos, sicarios y, en el mejor de los casos, empleadas domesticas -cachifas, como se les dice despectivamente en la Venezuela; palabra que, por cierto, odio-. Eso creaba cierto resquemor en mí hacia los colombianos. Pero en la medida que fui conociendo mejor el mundo y, en consecuencia, derribando esas leyendas urbanas; me di cuenta, afortunadamente, de lo equivocado que estaba.

Lamentablemente, esas leyendas urbanas tienen un origen real. Algunos, de los millones de colombianos que hicieron de la Tierra de Gracia su hogar -para escapar de los conflictos internos, de la pobreza y de una economía mucho menos desarrollada que la nuestra-, no fueron precisamente unos ciudadanos modelos, sino totalmente lo contrario. Pero las generalizaciones siempre nos llevan a tener percepciones erróneas de la realidad.

Esas generalizaciones las discutí muchas veces, entre ron y ron -venezolano-, con mi alto pana Jorge Villegas para que él me dijera cuál era la percepción que tenían los caliches -como le decimos nosotros- de los venecos -como nos dicen ellos-; para que quedáramos a mano.

Según mi pana Jorge, los colombianos piensan que los venezolanos somos unos nuevos ricos irremediables, que no tenemos clase, que las mujeres son unas mamis ricas -tan irremediables como los nuevos ricos- y que somos muy pro gringo. Duro golpe a la mandíbula de mi venezolanismo.

Pero afortunadamente, y a pesar de esa visión distorsionada que teníamos unos de los otros, hoy puedo decir que tengo una gran cantidad de amigos colombianos que son unos bacanos, muy diferentes a todas esas ideas y estereotipos que tenía cuando era chamo.

Y se puede concluir, sin ningún peo, con el lema de la película Punto y Raya -película altamente recomendable, sobre todo en estos tiempos de conflictos inventados-: somos la misma vaina. Ya que si hay algún latinoamericano con el que compartamos las mismas vainas -buenas y malas-, es, indudablemente, con el colombiano.

Ciro





Sunday, March 2, 2008

¡Uribe La Cagaste!


Nunca he sido fanático del presidente de Colombia, Álvaro Uribe, sino más bien un crítico -quizá algo light, pero crítico al fin- por la forma campechana y autoritaria de llevar el destino de su país; algo que algunos amigos colombianos atribuyen a su condición de paisa. Pero tengo que confesar que, por un peo de que el enemigo de mi enemigo es mi amigo, de un tiempito para acá le había cogido un pelo de simpatía.

Siempre he pensado que las diferencias fundamentales entre Uribe y Chávez son dos: la diametralmente opuesta simbología que manejan ambos; lo que conlleva a la utilización de medios muy diferentes para lograr los mismos objetivos y que Uribe puede mostrar una obra de gobierno, mientras que el veneco no. Por lo demás son igualitos.

Casi todos mis amigos colombianos, aunque no comulguen con Uribe, le reconocen algo: su guerra frontal contra las FARC ha hecho más vivible al hermano país. Incluso en la guerra mediática, Uribe había salido ganando, después de que los rehenes liberados contaran los horrores y las penurias a las que fueron sometidos por el grupo terrorista colombiano mientras los mantuvieron en cautiverio por años en la selva; aunque la estrategia de las FARC era mostrase como unos niños buenos y humanitarios, casi comparables a los Boy Scouts. Y la manifestación mundial del pasado 4 de febrero fue la prueba más fehaciente del fracaso de la estrategia de los hermanos de las FARC, como Chávez suele llamarlos.

Pero la acción emprendida por el ejército colombiano -que Uribe siguió muy de cerca, según sus propias palabras- en territorio ecuatoriano para asesinar al número 2 de las FARC, Raúl Reyes, pone la balanza del lado del grupo terrorista nuevamente; para placer de todos los idiotas que aun los apoyan, y especialmente para el idiota mayor Hugo Rafael Chávez Frías. Y no porque no haya que darle plomo a quien a hierro mata, sino porque se hizo en territorio ECUATORIANO, no colombiano.

Con esos Boy Scouts humanitarios no se puede tener consideraciones pangolas -si no pregúntenselo a Pastrana-, porque ellos no las tienen con los humildes campesinos a los que asesinan, torturan, extorsionan y secuestran. Pero una vaina es eso y otra muy diferente es cometer el gravísimo error de atacarlos en un país vecino y, para colmo, reconocerlo sin tapujos.

Esa cagadota de Uribe le da pie al metiche de Chávez, y al séquito de idiotas en Latinoamérica, EE.UU. y Europa que lo secundan, para levantarle el alicaído perfil a las FARC, y lo que es peor aun, darle la excusa perfecta al metiche/idiota para jugar a la guerra que tanto necesita para levantar su propio perfil, tan alicaído -entre sus compatriotas- como el de sus hermanos de las FARC a nivel mundial.

Ciro